Golf y heladas, una situación a comprender

Golf y heladas, una situación a comprender

LAS HELADAS Y SU IMPORTANCIA EN EL CIERRE DE UN CAMPO DE GOLF: PRESERVEMOS LA CALIDAD.

El retraso de la hora de apertura de un campo es uno de los asuntos más beligerantes a los que un Greenkeeper se enfrenta durante el invierno y el comienzo de la primavera. Cerrar temporalmente el campo hasta que el hielo se derrita, evita un daño considerable al campo pero es algo que enfada a los golfistas año tras año y de lo que es necesario tomar conciencia conjunta para preservar la calidad de nuestros campos y disfrutar de un golf de calidad.

Este artículo, pretende informar de las principales causas que motivan el cierre de un campo cuando este se encuentra helado, así como de ideas para agilizar la vuelta al juego.

 

¿Por qué se hiela el campo?

Las heladas más comunes (de radiación) ocurren en noches despejadas y frías cuando la planta irradia calor a la atmosfera (calor de radiación) durante la noche. A medida que la planta va perdiendo temperatura que es transmitida a la atmósfera, las hojas se van enfriando, tanto que puede llegar el punto en que la temperatura de la planta sea menor que la temperatura del aire, entonces el vapor de agua se condensa sobre la hoja. Si la temperatura de la hoja continúa descendiendo, puede alcanzarse el punto de congelación del agua y por tanto este vapor de agua condensado se convierte en hielo sobre la hoja. Esto puede ocurrir incluso cuando la temperatura del aire está por encima del punto de congelación, ya que la congelación del césped se produce por la temperatura existente en la hoja, no en la atmósfera, pudiendo encontrarse la hoja a 0ºC (y por ello se congela al agua adyacente) y el aire a 1º o 2º C.

La probabilidad de heladas se reduce en las noches nubladas debido al efecto pantalla que produce la presencia de nubes. Durante la noche las plantas se enfrían debido a la pérdida de calor de radiación, pero en estas noches cubiertas las nubes refractan, o absorben y vuelven a re-irradiar esta energía calorífica (radiación infrarroja) hacia el césped, de forma que este no pierde tanta temperatura. Es también poco probable la ocurrencia de heladas en noches en la que existe una mínima brisa de aire. La presencia de viento hace posible la mezcla de la capa de aire que se encuentra sobre las hojas con las capas superiores. Las zonas planas de los campos poseen mayor potencial de helarse que las zonas en pendiente ya que en estas, el aire se mueve en pendiente resultando en una mezcla de aire e impidiendo la condensación.

En zonas de clima mediterráneo (con temperaturas mínimas no muy bajas), el momento de congelación se produce muchas veces al finalizar la noche, justo antes del amanecer. Esto ocurre debido a que las plantas han estado toda la noche irradiando energía, y por tanto el momento en el que más cantidad de energía en forma de calor ha perdido es justo antes del amanecer. Es por ello que justo antes del amanecer es el momento en que las hojas tendrán una menor temperatura desde que anocheció, coincidiendo en muchos casos con la hora de apertura del campo. La congelación puede alargarse unas horas pasado el amanecer, ya que durante las primeras horas de la mañana el ángulo de incidencia de la radiación solar es muy bajo y por tanto la energía que recibe la planta para el deshielo es menor que a mediodía.

También pueden producirse heladas por advección, que ocurren cuando una masa de aire frío entra en un área y permanece en ella bajando la temperatura hasta el inicio de la congelación del agua. Estas heladas suelen estar asociadas a viento y pueden producirse con cielos nublados.


¿Por qué el hielo causa tantos problemas para jugar?

El hielo por sí solo no causa grandes daños en situaciones normales, el daño mayor ocurre cuando se produce tráfico en zonas que se encuentran heladas. Cuando las temperaturas bajan de los 0ºC, los fenómenos de congelación no ocurren sólo en el exterior de la hoja como vimos anteriormente sino también a nivel intercelular e intracelular. Recordemos, que la hoja de una planta tiene un contenido en agua de más del 90%, por tanto, la hoja en sí también se congela. Inicialmente se produce la formación de hielo extracelular. Cuando la congelación es intracelular los daños en los tejidos se producen por la ruptura mecánica de la estructura de las células, debido a la creación de cristales de hielo dentro de las mismas, sobre todo de las de mayor nivel de hidratación. Cuando caminamos sobre un césped en este estado, cada pisada rompe literalmente las células de la planta, causando la muerte de dichos tejidos.

Es difícil de creer que simplemente caminar en un green helado pueda causar tanto daño, pero ese daño se hará visible de 48 a 72 horas después en forma de pisadas de color marrón-púrpura, que reflejan la muerte de los tejidos. Puede parecer que una simple partida de 4 jugadores no implica un gran impacto sobre un campo helado, pero considerando que el número medio de pisadas por jugador en un green es de 60, cada partida de 4 jugadores dejará en los 18 greens 4.320 pisadas al día, lo que supone un daño intenso al campo que ha de prevenirse y entenderse.

Este daño causado a la planta, es inmensamente mayor cuando es ejercido por buggies o maquinaria del campo. Por ello, es aconsejable que cuando el campo se encuentra helado no exista actividad alguna sobre el mismo hasta que el hielo se haya derretido.


¿Cómo podemos reducir el impacto de la helada?

No es fácil evitar las consecuencias de situaciones climáticas adversas como una helada en un campo de golf, pero sí es posible tomar algunas medidas para reducir su duración en la mañana.

Una medida fundamental es generar un entorno en el que exista circulación de aire y entrada de luz solar, para que la temperatura comience a subir en cuanto salga el sol. Realizar podas y aclareos de árboles en zonas críticas con sombra de mañana es fundamental.

Las mantas térmicas son una medida posible para evitar una helada, pero obviamente limitadas a zonas especialmente conflictivas por los recursos que requieren para su instalación y retirada.

La aplicación de un riego ligero en la mañana puede atenuar la duración de la helada. No obstante, es necesario tener presente que esto debe hacerse una vez la temperatura del aire sube de los 2-3ºC y que esta medida tiene sus limitaciones ya que no debemos regar en exceso y generar superficies blandas.


Gracias por entenderlo

El daño realizado a un green no es simplemente una cuestión estética, la calidad del green se verá afectada respecto al juego hasta que se realicen las reparaciones oportunas o transcurra el tiempo necesario para su recuperación. Existen multitud de acciones durante nuestra partida de golf, de las que somos conscientes que ayudan a preservar la calidad de nuestro campo como reparar los piques, rastrillar los bunkers, reponer chuletas, etc. Ser pacientes y comprensivos cuando existe un retraso en la hora de apertura debido al hielo es otra acción que nos hace mejores golfistas, ya que con esta actitud contribuimos a salvaguardar la calidad del campo que como jugadores esperamos encontrar, y que contribuye al objetivo primordial de un Greenkeeper: ofrecer a los jugadores la mejor calidad de campo posible.


Luis Cornejo Hermosín, socio director de Surtec Golf Agronomy e ingeniero agrónomo colegiado COIAA nº 2857.