Un arranque muy esperado

La obra de ampliación a 18 hoyos de New Sierra Golf, en Murcia, ya ha dado comienzo. Este ansiado momento que se ha hecho esperar tras las dificultades generadas por la pandemia, ya es una realidad. Nuestro papel en este proyecto ha sido prestar los servicios de ingeniería especializados.

Estos, comenzaron en 2019 con los trabajos de topografía y redacción del proyecto ejecutivo. Continuaron con la coordinación de la licitación de las obras en 2.020, y con la asistencia técnica durante la ejecución en 2021. Por último, concluirán con la dirección técnica del grow-in del campo para garantizar las fechas de apertura del campo en las condiciones de juego adecuadas. Esta obra llega tras más de 12 años de la construcción de sus primeros 9 hoyos, en los que el incremento en la demanda de usuarios y la apuesta por continuar el desarrollo inmobiliario por parte de sus propietarios, la hacen imprescindible.

 

El inicio de la obra y sus particularidades

El pasado verano comenzaron las tareas de desbroce y movimientos de tierra. Durante esa fase, nuestro trabajo se centró en asegurar que las modificaciones en la orografía del terreno, se ajustaran al diseño de las soluciones adoptadas en el proyecto. Esta es una zona donde cada año son más habituales las lluvias torrenciales por pasos de DANAs. Es por ello que desarrollar un estudio hidrológico como parte del proyecto ha sido crítico para dimensionar de forma adecuada los cauces, las medidas de protección frente a erosión y la red de evacuación de aguas pluviales.

Un reto importante en este proyecto fue conseguir identificar arenas para laminación del campo. La arena seleccionada debe de ser capaz de proporcionar las condiciones adecuadas de macro y microporosidad. Y por tanto, que disponga de una tasa de infiltración suficiente que permita mantener un régimen apropiado de lavado de sales. Esto se debe a que el agua disponible es de salinidad elevada.

 

Otros retos que se han tenido en cuenta

Otro capítulo importante lo han representado los cruces de las ramblas existentes, resueltos mediante soluciones de hormigón prefabricado que permitan el cruce tanto de buggies como de maquinaria. A su vez, deben de poder albergar los caudales de diseño obtenidos en los cálculos de precipitación para un periodo de retorno de 500 años.

Finalmente, y con respecto al riego, se está trabajando ya en la optimización de la capacidad de almacenamiento de agua. Los trabajos se han iniciado con la limpieza de las balsas, de forma que antes del inicio del periodo de lluvias, se garantice la máxima capacidad de almacenamiento y disponibilidad de agua para el grow-in de los nuevos hoyos.

De forma paralela a nuestra supervisión de los trabajos de ejecución, estamos también trabajando en aspectos esenciales para el mantenimiento de los 18 futuros hoyos, tales como el nuevo dimensionamiento de personal y de parque de maquinaria